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Educación Financiera para Todos

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June 22, 2018

Aunque al principio es un desafío discutir y manejar el dinero como una pareja, el resolverlo puede pagar dividendos en los años que vienen. Es beneficioso empezar a comunicarse sobre el dinero al principio de una relación y mantener una comunicación abierta sobre el tema a medida que pasa el tiempo.

Compartir la Administración de Dinero Puede Llevar a Relaciones más Sanas a Largo Plazo

Como muchas parejas, mi esposa y yo de vez en cuando no estamos de acuerdo sobre el dinero. Pero, por lo general, entendemos – y quizá aún más importante respetamos – las decisiones financieras de cada quien, incluyendo una compra ocasional frívola.

También hemos aprendido como combinar efectivamente nuestras finanzas y compartir la administración de dinero en nuestro hogar, y esos fueron pasos importantes para crear y mantener una relación saludable mientras nuestra familia continuaba creciendo.

Unas Opciones para Combinar tus Finanzas
Una de las decisiones monetarias que toman muchas parejas en una relación seria, si deciden pasar sus vidas juntos, es si van a reorganizar sus finanzas y, como hacerlo. Como en muchas de las decisiones relacionadas con las relaciones, no hay un solo enfoque que funciona mejor para cada pareja. Sin embargo, aquí hay unos arreglos populares que podrían funcionar para ustedes:

  • Pon el dinero en cuentas conjuntas. Cerrar las cuentas individuales y solamente usar cuentas conjuntas es una opción. Algunas parejas piensan que hacer eso es un reflejo de su compromiso mutuo, y puede ser más fácil administrar las finanzas del hogar cuando juntan el dinero. Sin embargo, a algunas personas no les gusta no tener su propia cuenta “asignada”, separada y distinta de las cuentas conjuntas.
  • No combinen las finanzas. Mantener las finanzas separadas puede ser una buena idea, especialmente si a los dos les gusta manejar el dinero. Sin embargo, es posible que necesiten tener unas conversaciones abiertas y regulares para asegurar que las facturas se paguen y los dos estén de acuerdo con los ahorros.
  • Abran unas cuentas conjuntas y mantengan las cuentas separadas. Otra opción será abrir cuentas conjuntas para las facturas que comparten y para los objetivos de ahorro y al mismo tiempo mantener las cuentas individuales que cada uno de ustedes puede usar como quiera. Este arreglo no es ideal si uno de los dos tiene una fuerte preferencia en combinar o separar las finanzas, pero puede ser un buen paso intermedio.

También, acuérdense que su elección de combinar el dinero o mantenerlo separado no tiene que ser definida en una forma rígida. Pueden intentar las dos opciones, y pueden descubrir que lo que funciona mejor para ustedes dos cambia con el tiempo.

Por ejemplo, pueden decidir mantener las finanzas separadas al principio. Pero si uno de los dos deja de trabajar después de que tengan un bebé, el arreglo no va a funcionar. Podrían dividir los ingresos de la persona que sigue trabajando entre las cuentas conjuntas e individuales, o poner todo en una cuenta conjunta que los dos pueden usar.

La manera en que dividen el dinero en las cuentas puede influir como dividen y comparten la administración del dinero. Con cuentas separadas, es posible que los dos tengan que pagar unas facturas. Pero incluso con cuentas combinadas, igual tendrán que decidir quién es responsable de qué.

No pongan toda la presión en solo una persona.
Puede haber problemas cuando uno de os dos es claramente “la persona de dinero” en la relación. Es posible que le interese más las finanzas y aún le gusta presupuestar. La tentación es dejar que esa persona tome todas las decisiones serias relacionadas con el dinero, pero eso puede resultar en problemas en el futuro.

Cuando una persona toma 100 porciento de las responsabilidades financieras, puede llevar a resentimiento para los dos. La persona de dinero tiene una carga adicional de potencialmente tomar una decisión equivocada, y aunque si a la otra persona no le gusta el manejo del dinero y está de acuerdo con la pareja manejando todas las finanzas, es posible que de todos modos quiera estar al tanto de lo que está pasando con las decisiones financieras y de que está colaborando.

Compartir no significa que los dos tienen que estar involucrados en cada detalle
Compartir la responsabilidad financiera puede tomar muchas formas. No necesariamente significa que tienen que dividir cada responsabilidad para que los dos hagan la misma cantidad de trabajo.

Por ejemplo, si una persona es mejor en manejar las facturas, esa persona debería tomar esa responsabilidad. O, si uno de los dos se queda en casa cuidando un hijo, esa persona puede entender mejor como manejar los gastos relacionados con el hogar.

Aunque cuando una persona toma las responsabilidades físicas, como rastrear y pagar facturas, los dos deberían sentarse a discutir el presupuesto de la casa, como disminuir las facturas y como las facturas del futuro pueden impactar a la familia. Así, los dos están involucrados en las decisiones y los resultados.

El mismo principio se puede aplicar a otras áreas de tus finanzas, como investigar compras grandes o escoger inversiones. Ya sea que tengan discusiones financieras regulares o solo una en especial antes de tomar cualquiera decisión relacionada con dinero, es el acto de tener estas conversaciones lo que resulta en el sentimiento de propiedad y contribución de los dos individuos.

En resumen: La administración de dinero tiende a ser complicada incluso antes de agregar todas las dinámicas de una relación a largo plazo. Sin embargo, cuando eres la mitad de una pareja, tener un sistema para compartir su dinero y tomar decisiones financieras juntos puede ayudarles a evitar problemas y que los pequeños desacuerdos se vuelvan más grandes. Las parejas pueden reforzar sus relaciones cuando aprenden como discutir sobre el dinero y a trabajar juntos para lograr los objetivos financieros compartidos.

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Este artículo proporciona información general y no debe considerarse como asesoría salud, legal, fiscal o financiera. Lo más conveniente es consultar con un asesor fiscal o financiero para obtener información específica acerca de la manera en que las leyes tributarias aplican para usted y para su situación financiera en particular.

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